Es una familia que nunca olvidaré, por que? os preguntaréis. Pues por que al momento de cobrar y volverme a la tienda, estábamos en la entrada del piso y mientras yo esperaba que la mujer me trajera el dinero me apoyé con mi codo en una especie de pecera que estaba vacía, era muy grande (yo pensaba que lastima de pecera si aquí les cabe hasta un salmón). De repente, se me ocurre girar la cabeza hacia la "pecera" y me llevé el mayor susto de mi vida, era una pitón albina que me estaba mirando!, medía poco mas de 2 metros y estaba pegada al cristal mirándome fijamente. Esa era la razón por la cual nunca me olvidaré de esa familia.
Ahora pasamos al tema central del asunto jeje. Me llamó la atención lo lujoso que era el piso para el barrio en que se encontraba y la mujer y sus 2 hijos la cantidad de ropa de marca que llevaban encima, me hicieron recordar a un amigo Hondureño que tengo. Lo curioso es que luego me enteré que el marido era el único que trabajaba en casa y me dio hasta pena. Trabaja en una conocida empresa de paquetería urgente, dice que trabaja de sol a sol, de lunes a sábado y solo hace 15 días de vacaciones al año por que los otros 15 se los dan en dinero, vamos que el hombre se mata para darle en el gusto a su mujer e hijos. Esta mujer pasa cada día por delante de mi trabajo, parece un desfile de moda, si un día con un bolso TOUS, al otro día unas gafas D&G, PRADA, etc... No había día que esta mujer pasara por delante y nos saludara de la manera mas amable del mundo.
Todo cambió el día en que salía del negocio de un cliente en el centro de Girona, justo en la puerta me encuentro a esta mujer besándose con un chico un pelin mayor que yo (o sea mucho mas joven que ella), ella me vio, agachó la cabeza, le cogió la mano y se fueron casi corriendo de delante mío.
Ahora la mujer sigue pasando cada día por delante de mi trabajo, pero ya no se da el trabajo de saludarnos, es mas!, cuando me la cruzo por la calle me aparta la vista y si puede, se cambia de acera.
La parte más triste de esta historia, es que en mi empresa trabajan con el servicio de mensajería en el que trabaja ese pobre hombre. Lo veo cada semana como mínimo una vez, y ahora que viene el calo me da mas pena, por que viene siempre sudando, con mucha prisa y súper agobiado para terminar todo su trabajo, mientras yo se donde está su mujer! Lo hemos hablado muchas veces con mi compañero, y a veces dan hasta ganas de contárselo al pobre hombre. En fin, espero que algún día ese hombre pueda disfrutar de su familia y unas vacaciones, que se las merece!, hasta la próxima.